BARCELONA. Biel es hijo del ingeniero electrónico Jaume Puig y de María Constanza Lucero, doctora del hospital Clìnic de Barcelona. También es el origen del proyecto de unas revolucionarias gafas, Biel Glasses, que vienen a hacerle más llevadero su problema de baja visión. Esta patología no puede ser corregida con lentes tradicionales ni cirugía. No es una ceguera completa, pero limita laautonomía y la movilidad de los pacientes.
Como explica Jaume Puig, se propusieron desarrollar una solución que adaptara la realidad a la capacidad visual de estas personas. “Ese es el leitmotiv del proyecto Biel Glasses”, apunta Puig. “Integramos inteligencia artificial y 3D para interpretar la escena que rodea al usuario. A partir de ahí, indicamos, a través de señalización gráfica, dónde hay posibles peligros y otros elementos de interés para la movilidad”.
El proyecto tiene otros objetivos, como evitar los habituales problemas de aislamiento y dependencia. “Nos gusta el concepto de gafas activas”, apunta Puig. En pleno desarrollo de un prototipo funcional del producto, en 2020 comenzarán su industrialización. Empezarán a vender en 2021. Antes, tendrán que pasar por el proceso de regulación encaminado a conseguir evidencias clínicas que le abriría las puertas de toda la UE.
Avanzan en este camino desde un laboratorio instalado en la Facultad de Optimetría de la UPC. “Hacemos todo tipo de pruebas enfocadas a la movilidad. Circuitos que simulan situaciones y nos ayudan a validar la tecnología”, detalla Jaume Puig.
El cofundador de Bil Glasses cree que, “aunque no terminaran de triunfar en el mercado”, el camino abierto por las gafas de Google fue importante para los que vinieron detrás. “Nuestra propuesta es más sofisticada. No nos basamos solo en realidad aumentada. Sería más preciso hablar de realidad mixta. Creamos una imagen sintética, no sólo damos información. Google rompió barreras. Esta tecnología se acabará usando más que el móvil, aunque aún tardará un tiempo en implantarse”, concluye.