Se respira innovación en Alcobendas. Una realidad palpable desde hace años en este municipio al norte de Madrid que cuenta con una población cercana a los 120.000 habitantes y más de 16.000 empresas activas, 500 de ellas multinacionales. En este contexto, favorble al desarrollo de iniciativas disruptivas e innovadoras, se puso en marcha, bajo el paraguas de Alcobendas Hub, Intelligent Urban Lab, que forma parte de la estrategia Digital Single Market de la Comisión Europea, cuyo propósito es que los estados miembros puedan aprovechar todas las ventajas de un mercado único digital.
Intelligent Urban Lab es la materialización de un proyecto que consolida la apuesta municipal por la I+D+i y el emprendimiento en un momento no exento de dificultades. Un espacio que no solo pretende fortalecer el ecosistema empresarial de Alcobendas –la tercera ciudad española en volumen de facturación de sus empresas con 77,5 billones– sino también conectar a los distintos agentes para resolver y mejorar los problemas reales de las ciudades a través de la transformación digital. La movilidad es el primer gran reto a afrontar.
Inteligencia artificial, big data, blockchain, supercomputación o ciberseguridad son las principales tecnologías sobre las que trabajan los proyectos desarrollados en el centro; que comparten asimismo un denominador común: su impacto social, entendido tanto por la capacidad para afectar al ciudadano como a sus stakeholders, y generar así un efecto llamada que atraiga a nuevas empresas.
Cuando se cumplen dos años de la puesta en marcha de Intelligent Urban Lab, hablamos con su director, David Antelo, del impacto real en el di a día de los ciudadanos de Alcobendas, las herramientas y fórmulas para una colaboración público-privada exitosa y el impacto de los fondos Next Generation sobre el proyecto, entre otros temas.
¿Qué balance hace del periodo pospandemia?
2022 está siendo un año lleno de oportunidades a pesar de la tremenda incertidumbre de los mercados. Los fondos Next Generation y la inversión que ha estado pausada durante parte de 2020 y 2021 nos permiten estar en un momento crucial para acometer proyectos transformadores. Pero para aprovechar estas oportunidades debemos tener las estructuras preparadas y la maquinaria a punto.
En el Intelligent Urban Lab, por un lado, parte de este periodo pospandemia nos ha servido para mejorar la estructura y hacerla más eficiente. Y por otro, nos ha permitido crecer y atraer entidades que nos faltaban, como ingredientes clave para seguir generando soluciones válidas para la ciudad. Un momento de crecimiento interno y externo, mucha mejora de procesos, consolidación y asentamiento de los grupos de trabajo que generan esas soluciones. Pero también de validar el propio modelo, respondiendo en tiempo record a numerosas manifestaciones de interés para distintos PERTES, presentar con éxito candidaturas a programas de ayuda (como el de Zona de bajas emisiones) y seguir atrayendo talento al ecosistema.
Con una población cercana a los 120.000 habitantes, Alcobendas cuenta con más de 16.000 empresas activas, 500 de ellas multinacionales
¿Cómo es la relación del Intelligent Urban Lab con la empresa privada?
El Intelligent Urban Lab funciona como un think tank y es un claro ejemplo de colaboración público-privada. Ahora mismo lo forman más de 45 entidades entre socios y entidades colaboradoras, entre los que se encuentran empresas de todos los tamaños como Indra, Ford, Toyota, Tecnalia, MásMóvil, Reby, Opinno, Globalvia, la Asociación de empresarios de la ciudad AICA, el Ayuntamiento y Alcobendas HUB, que actúa como coordinador del Centro.
La actividad se articula mediante grupos de trabajo para la solución de retos de la ciudad. Ya sea la digitalización del tejido empresarial o el desarrollo de plataforma de movilidad multimodal, pasando por el desarrollo de soluciones de última milla. Una vez que se maduran y validan las soluciones, pasamos a la búsqueda de financiación para los proyectos. Es un modelo que está dando muy buenos resultados, tanto en términos de proyectos y soluciones innovadoras para la ciudad, como para la cohesión del ecosistema y la captación de inversiones.
¿Qué otros proyectos municipales de I+D+i sirven como complemento a la actividad del Hub?
El más llamativo es el piloto de autobús autónomo y eléctrico. Con este proyecto, demostraremos la utilidad de estos shuttles para la conexión de polos empresariales con parkings disuasorios, estaciones de bus y metro, así como zonas de restauración, de manera que se incentive el uso del transporte público y del coche compartido. Pero sin duda el proyecto que va a suponer un cambio en la movilidad es la construcción del lago de datos de la ciudad. Imaginemos que en un mismo espacio se vuelque la información de cada vehículo de la ciudad, de cada semáforo, paso de peatones, servicios municipales, climatología, evento, estaciones de calidad del aire, aparcamiento, accidentes o incidencias, obras, etc. Y con ese big data, empezar a aplicar soluciones, modelos predictivos y algoritmos de todas las partes del mundo. Una ciudad inteligente debe ser data-driven y, aunque el Ayuntamiento de Alcobendas lleve varios años acometiendo su propia digitalización, es con un centro de control unificado y una estrategia basada en datos como ésta, cuando se producirá el verdadero salto en la gestión de la ciudad.
Por otro lado, desde 2021 estamos participando en un proyecto muy innovador de la mano de FORD, una de las empresas del sector automotriz que tiene su sede en nuestro municipio, por el que los conductores reciben información en tiempo real del estado de la calzada, el tráfico u otra información de interés en función de la zona por la que transite. Las notificaciones se activan en el vehículo conectado de FORD y pueden enriquecer la información en tiempo real haciéndola más segura y sostenible.
También colaboramos como observadores en el proyecto Dalion (Alastria), en el que se están probando, desde distintas perspectivas, la identidad soberana basada en la blockchain de Etherum. Aunque en varios foros de la materia se habla de que estos sistemas no son realmente disruptivos, quizá no lo sean tanto como la I.A., pero seguro que aportan más seguridad, transparencia y valor al usuario final (nuestro vecino), por lo que el Ayuntamiento, Alcobendas HUB y el resto de agentes del Centro de Innovación tienen la responsabilidad de ir más allá, testar y validar la utilidad de estos proyectos.
Además, también participamos como interesados en otros consorcios europeos formados con empresas como Indra, Uber o Renault, en el que desarrollar plataformas de Mobility As A Service, que proporcionen soluciones de cero o bajas emisiones dependientes de vehículos privados, centrados en el usuario final y que supongan un incentivo (o eliminación de barreras) para un cambio de uso en la movilidad.
¿Cómo van a impactar los fondos NEXT Generation el proyecto?
Una de las actividades que desarrollamos en el Digital Innovation HUB (Centro de Innovación Digital), es la de la búsqueda de financiación para proyectos. Bien sea para la digitalización de una PYME local, para la del Ayuntamiento de Alcobendas o para proyectos innovadores que respondan a retos reales que tenemos en la ciudad. Ahora mismo estamos gestionando la ayuda de 2,7 millones de euros concedida dentro del programa para la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones y digitalización de la movilidad del MITMA. También los equipos del Ayuntamiento y Alcobendas HUB están ya trabajando para acudir a las próximas convocatorias de digitalización de turismo y la segunda convocatoria de impulso a la movilidad sostenible en la ciudad.
Estos fondos son realmente transformadores ya que permiten contar con una financiación que aborde distintas partes de un proyecto, para hacer que realmente suponga un cambio. Por ejemplo, en las ayudas para la implantación de la Zona de Bajas Emisiones hemos ido más allá. Tenemos un proyecto que va a provocar un cambio significativo en la zona centro de la ciudad. Ya no se trata de restringir el paso a vehículos, dado que en Alcobendas no tenemos un problema de contaminación o de exceso de tráfico en el centro, sino de impulsar maneras más sostenibles de moverse por la ciudad. En esta zona aplicamos tecnologías con el vecino (usuario de la vía) en el centro, pensando en incrementar su bienestar, seguridad y calidad de vida, de manera que generemos un cambio profundo hacia unos barrios más sostenibles. Y del centro, que emane hacia afuera, transformando el resto del distrito desde el interior.
Gracias al Lab, el ciudadano tiene más oportunidades de empleo en empresas innovadoras, de nuevas tecnologías y de sectores en pleno crecimiento
¿Cuáles están siendo los principales retos del proyecto en 2022 y qué pretensiones tiene para 2023?
El mayor reto es adecuar los apretados plazos de los fondos Next Generation, con los procedimientos administrativos y la rigidez propia del sistema, y soluciones innovadoras de las que no hay experiencia previa en el mercado. La regulación para contratar por parte de un Ayuntamiento estas soluciones innovadoras en muchos casos es de 2008, cuando no existía Uber, ni había patinetes en la calle y el Software As A Service o “la nube” estaba empezando a extenderse en EE.UU. En muchos casos, son el tesón y las ganas de los empleados públicos, los que hacen que se pueda llevar a buen término estos proyectos, dado que el marco normativo no está adaptado a nuestros tiempos.
Para 2023, habrá más proyectos innovadores para la ciudad. Además de desarrollar aquellos que ya han obtenido financiación, la segunda convocatoria del programa para la implantación de la zona de bajas emisiones y la digitalización de la movilidad, nos traerá nuevos servicios que completarán la oferta de movilidad sostenible en la ciudad. También inauguraremos un edificio de 3 plantas que albergará el centro de innovación, con 800 m2 para hacer testeos y demostración de soluciones, además de espacios para formaciones en habilidades digitales avanzadas.
¿Han notado ya los ciudadanos de Alcobendas la actividad del Lab?
El Centro de Innovación tiene un propósito: dar soluciones a la ciudad inteligente. Para ello se centra en la digitalización del ecosistema empresarial y en la generación de proyectos de movilidad sostenible (en primera estancia). Y gracias a esta actividad se generan oportunidades de inversión que hacen crecer el tejido empresarial de la ciudad.
De este modo, el ciudadano tiene ya más oportunidades de empleo en empresas innovadoras, de nuevas tecnologías y de sectores en pleno crecimiento, con déficit de talento y en su misma ciudad. Este tipo de actividades son las que están haciendo, entre otras muchas acciones de desarrollo económico, que Alcobendas tenga en este momento la tasa de desempleo más baja de los últimos quince años. Por otro lado, las empresas que ya están instaladas tienen mayores niveles de digitalización, por lo que tienen mayor crecimiento y son más resilientes que empresas menos digitalizadas.
Además, se dispone antes de soluciones a los retos urbanos de la ciudad, estando diseñados y validados para la propia ciudad, por lo que tiene mejores servicios y una mejor adaptación a las necesidades del usuario. Igualmente, la administración pública se ve obligada a adaptarse, a mejorar sus procedimientos vía digitalización y a ser más eficiente y rápida en su relación con el ciudadano. Y por último, la captación de fondos europeos nos permite tener servicios de primer nivel y hacerlo con la menor presión fiscal de toda la región.