En muy poco tiempo, debido a la urgencia de la situación, y a disposición de cualquier entidad que realice investigaciones. IrsiCaixa ha diseñado y publicado en abierto un protocolo de detección de anticuerpos del SARS-CoV-2 sin necesidad de kits comerciales
Se trata de un sencillo protocolo de ELISA, una técnica de laboratorio muy común, que permite realizar el test de determinación de anticuerpos sin necesidad de kits comerciales. La prueba se centra en el análisis de anticuerpos contra dos regiones de una proteína del virus, una de las cuales casi no se utiliza en las métodos actuales, pero que los investigadores han detectado que aporta resultados más fiables.
El hecho de que escaseen los test de COVID-19 supone un problema importante para el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad. Pero tiene otra consecuencia negativa: “dificulta el avance en investigación y hace que se trabaja a un ritmo más bajo”, como señala Jorge Carrillo, investigador senior del centro impulsado por la Fundación “la Caixa” y el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya.
Para investigar
Por esto, aunque su test no está homologado como prueba diagnóstica, sí puede utilizarse para investigación. Aproximadamente tarda unas 2 horas en dar resultados, una vez que el dispositivo está preparado.
“Las pruebas diagnósticas tienen una certificación por parte de los organismos pertinentes que requiere de unos controles de calidad y proceso de homologación específicos, pero los resultados son perfectamente útiles en el contexto de investigación”, expone Carrillo.
“Es imperativo hacer que la tarea investigadora se pueda llevar a cabo en todos los centros”, afirma el director de IrsiCaixa, Bonaventura Clotet. “Somos uno de los primeros en España, si no el primero, en tener una iniciativa como esta”, añade.
Se refiere a que el protocolo está disponible para laboratorios, centros de investigación y, en general, cualquier institución con capacidad para llevar a cabo un ELISA. “La única forma que tenemos de trabajar es hacerlo de forma coordinada y conjunta, cada uno aportando lo que sabe hacer y pensando en un beneficio común”, argumenta Jorge Carrillo. “Se trata de remar todos hacia adelante”.
ELISA
Los anticuerpos son proteínas que el sistema inmunitario produce al detectar un patógeno, con el fin de luchar contra este. Si una persona tiene anticuerpos contra un determinado virus, puede significar que la infección aún está activa pero su sistema inmunitario ha empezado a reaccionar contra ella, o que la infección ya pasó y los anticuerpos han quedado como recuerdo de la actividad inmunitaria.
La forma más sencilla de detectar estas proteínas son los llamados test serológicos rápidos o el ELISA (acrónimo del inglés Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay: “ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas”). Son generalmente más sensibles que los test rápidos.
“Son un procedimiento rutinario y sencillo que se realiza en casi cualquier laboratorio de investigación o diagnóstico. Existen diversas variantes, pero todas requieren de proteínas concretas para detectar los anticuerpos y revelar los resultados”, explica el investigador senior de IrsiCaixa.
“El problema es que ahora no se suministran los kits comerciales que permiten realizarlos, debido a la elevada demanda –continúa–. Los centros tienen la capacidad para hacer el test, pero les falta la ‘materia prima’. Por eso hemos diseñado un ELISA usando reactivos destinados a investigación, que sí que necesitan comprarse pero son mucho más fáciles de conseguir”, continúa.
Sensibilidad y especificidad
Para poner a punto el protocolo, los investigadores analizaron primero la respuesta inmunitaria del organismo contra distintas zonas de la proteína Spike del SARS-CoV-2 –el subdominio S1, el S2 y la región que interacciona con el receptor, Receptor Binding Domain (RBD)– y contra la nucleocápside.
“Todas las técnicas tienen un límite de detección, por debajo del cual no se pueden detectar los anticuerpos. Lo ideal para un test es que tenga alta sensibilidad, que es la capacidad para detectar a los positivos, y alta especificidad, que es la probabilidad de que no haya falsos positivos”, razona Carrillo.
Los ELISA permiten detectar cantidades de anticuerpos más pequeñas que los test rápidos y además lo hacen de una forma muy específica, lo que hace que puedan tener mayor sensibilidad y especificidad.
Proteína Spike
Mediante el análisis estadístico de los datos, los investigadores han determinado que los antígenos que permiten diferenciar mejor a la población seropositiva y seronegativa para SARS-CoV-2 son las regiones S2 y RBD de la proteína Spike. “Dentro de los que hemos analizado, son las que generan menos falsos positivos y menos falsos negativos, por lo que el protocolo usa las dos”, aclara Carrillo.
Los kits actuales se centran mayoritariamente en la proteína Spike, la nucleocápside, la S1 o el RBD, mientras que la S2 casi no está explotada. No todos los kits especifican qué proteínas utilizan para su análisis, lo que supone un valor añadido para los datos proporcionados por IrsiCaixa.