La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades en la agricultura argentina

La maquinaria robotizada cumplirá un rol trascendental, señalan desde el INTA
Desde el INTA se destaca la importancia de los drones en la agricultura del futuro
Desde el INTA se destaca la importancia de los drones en la agricultura del futuro

Al igual que ocurrirá en otros sectores, se avecinan cambios bruscos en los sistemas productivos como consecuencia del incremento de la demanda mundial de alimentos y de los horizontes que se abren con la energía renovable. “En este contexto, las maquinarias cumplirán un rol trascendental”, señalan desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina. “Se robotizarán (mayor capacidad de trabajo), se volverán más livianas (para evitar agresiones al suelo) y serán construidas con biomateriales, tales como las aleaciones, los bioplásticos y las fibras vegetales".

Gran parte de estas novedades se pueden ver, durante todo el mes de julio, en la exposición rural organizada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la participación del INTA. Y es que, tal y como afirma Mario Bragachini, personal de dicho instituto, “la agroindustria sufrirá avances revolucionarios de la mano de la electrónica, el software, las comunicaciones y la conectividad, además de una mayor robotización con sensores innovadores”.

“La inteligencia artificial llegó para quedarse en el sector metalmecánico –afirma el especialista en agroindustria-. En la próxima década se producirá una revolución tecnológica en la maquinaria agrícola global que provocará cambios en los paradigmas productivos, comparables a los producidos por la irrupción del tractor gasolero con asistencia hidráulica en las décadas de los cincuenta y los sesenta”.

En su opinión, para las próximas décadas será fundamental conocer la micro-variabilidad del suelo y los cultivos, poder escanear los granos a fin de detectar impurezas, contenido de aceite y proteína, el estado nutricional de un cultivo o la presencia de malezas. También habrá sensores que guíen a las máquinas entre líneas de cultivos (según la lectura de hormonas) para recoger sólo la fruta madura, por ejemplo.

Bragachini también apunta a la existencia de sensores remotos a bordo de drones con cámaras multiespectrales o aquellos destinados a la ganadería de precisión que detecten el estado corporal de los animales o conformen robot de ordeño automático.  “La información recolectada por los sensores alimentará un software con inteligencia artificial capaz de transformar eso datos electrónicos en información agronómica útil en tiempo real, chequearla con una biblioteca online para, luego, elaborar un diagnóstico”, explica.

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