El virólogo Mariano Esteban lidera el desarrollo de una de las tres vacunas del SARS-CoV-2 en las que trabaja el CSIC. Desde el Centro Nacional de Biotecnología, los avances para acabar con la pandemia de Esteban y Juan García Arriaza eran noticia esta semana tras demostrar en un ensayo con ratones humanizados que su vacuna tiene una efectividad del 100 %.
Los 22 roedores vacunados fueron expuestos a dosis letales del coronavirus y salieron indemnes. Este hito abre las puertas a la posibilidad de comenzar en primavera los ensayos con humanos. El virólogo y su equipo podrán confirmar entonces si este candidato vacunal nos protege del virus con una respuesta inmune más amplia y más duradera.
Sin margen para el negacionismo
El pasado martes, Mariano Esteban participó en un debate auspiciado por Fundación La Caixa junto a Denise Naniche, directora científica del Instituto de Salud Global de Barcelona. Con la tercera ola en pleno pico de contagios, y varias campañas de vacunación suspendidas o ralentizadas, Esteban rompía una lanza a favor de las vacunas como el gran instrumento para controlar la pandemia. “Millones de personas ya han sido vacunadas en el mundo y, de momento, no se han producido efectos severos, solo los típicos en otras vacunas. Por lo tanto, son seguras. No olvidemos que las vacunas son los medicamentos a los que más se les exige antes de ser administrados en humanos”.
A la seguridad, el virólogo sumaba otra evidencia: la efectividad. “Sabemos bastante sobre este punto. Está publicado en las mejores revistas científicas. Las vacunas del COVID-19 aprobadas en Europa tienen una eficacia del 90-95 %, frente al 50-60 % de la gripe. Es un porcentaje altísimo que no esperábamos inicialmente y que aporta mucha confianza”.
Pese a todo, parte de la población tiene dudas sobre la conveniencia de vacunarse, algo difícil de justificar para Mariano Esteban. “A los reticentes les diría que miren los datos: 100 millones de infectados, 2 millones de fallecidos. Son números terroríficos, y hablamos de vidas humanas. No comprendo cómo pueden negarse a algo que les va a curar. Y no vacunarse significa que tú o alguien de tu entorno podéis ser las siguientes víctimas. Tenemos que valorar haber logrado vacunas seguras y eficaces en tan poco tiempo. Todos tenemos fallecidos y afectados a nuestro alrededor. ¿Qué beneficios reporta no vacunarse? Lo peligroso es precisamente no hacerlo”.
La campaña de vacunación en España
En España, Mariano Esteban opina que la campaña de vacunación debería haberse planificado mejor. “Ante la ausencia de una posición común para todo el país, unas Comunidades Autónomas lo hacen mejor que otras”. La falta de nitidez en los protocolos no impedirá según el virólogo que esta situación sea superada poco a poco. “Es un periodo largo y estamos en los primeros días. Hay que ser benevolentes. A medida que nos lleguen las dosis, se ganará en velocidad y efectividad. La plenitud de la campaña la veremos en los próximos meses. Estoy seguro de que se hará bien”.
Sobre el terreno, el experto aboga por vacunar también a aquellos que hayan superado la enfermedad. “A este grupo de personas la vacunación le aportará un efecto recuerdo y un incremento de sus niveles de anticuerpos y células T. Por lo tanto, la eficacia de la inmunidad durará más”. Esteban añadía que hay que tener cuidado con vacunar a infectados, más si cabe si tienen síntomas, ya que conviene esperar a que pase la enfermedad para que la vacuna funcione a pleno rendimiento.
Nuevas variantes y vacunas futuras
Otro asunto sobre la mesa de la actualidad pandémica tiene que ver con las nuevas variantes del virus. “Aún es difícil hablar de sus verdaderos efectos globales, tendremos que esperar un par de meses”, afirmaba Mariano Esteban. “Sabemos desde el principio que tratamos con un virus ARN grande, de 30.000 nucleótidos. Es normal que mute, pero confiábamos en que fuera a la inversa, hacia la atenuación. En lugar de eso, las variantes parecen tener correlación con una mayor capacidad infecciosa. Si son más virulentas, aún no lo podemos asegurar”. El virólogo ha incidido en que las vacunas actuales tienen dos rutas para potenciar su efecto protector. “Aportan anticuerpos neutralizantes y la activación de linfocitos T en las células infectadas. Las vacunas proporcionan una defensa amplia”.
Con Pfizer, Moderna y AstraZeneca como vacunas consideradas de primera generación, ¿qué cabe esperar de sus evoluciones a futuro? “La tecnología permite ir más rápido. Muchos candidatos no continuarán, pero al final dispondremos de varias vacunas, como ocurre con la gripe. Tenemos que ver la viabilidad de las aprobadas y si derivan en otras con mayor amplitud de respuesta y durabilidad. De hecho, conviene tener varios modelos disponibles dada la agresividad del coronavirus. La vacuna ideal sería aquella que se administrara una vez en la vida, como ocurre con la viruela”.
“Los países con más recursos tienen el deber de ayudar a los demás”
Entre las escasas consecuencias positivas de la actual situación, una de las más destacadas es la puesta en valor de la tecnología ARN. “Abre muchas puertas. Aún me impresiona su potencial, pese a llevar años trabajando con ella”, aseguraba Mariano Esteban. “Se ha demostrado que es un avance válido para luchar contra el cáncer, identificando las moléculas específicas que se manifiestan en determinados tumores, y creándolas de manera sintética para generar efectos beneficiosos en el paciente con la activación del sistema inmunológico. Es un avance brutal. Podemos pensar en su utilidad para cualquier vacuna de patógenos víricos, bacterianos o parasitarios. Está por ver hasta dónde llega, pero, evidentemente, es una gran aportación de la ciencia”.
El mundo ha asistido a cómo la pandemia ha provocado un colapso global de la economía. Para que la vacunación no se convierta en un capítulo más del libro de la desigualdad entre países ricos y subdesarrollados, Mariano Esteban aboga por un acuerdo entre los líderes políticos. “Confiemos en un cambio derivado de la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos para armonizar la comunicación entre países. La OMS está esforzándose para cerrar un acuerdo general de distribución de vacunas y que lleguen a todas partes. Los países con más recursos tienen el deber de ayudar a los demás”, concluía Mariano Esteban.