MÁLAGA. En una entrevista con este periódico, Valentín Alegría revelaba su preocupación por la sostenibilidad del transporte público, concretamente en el tren. Un año después, el director de Innovación de Renfe continúa insistiendo en la necesidad de descarbonizar el medio que define como "el que tiene que aspirar a ser el más respetuoso con el medioambiente".
Alegría ha asegurado durante el Foro Transfiere, celebrado en FYCMA (Málaga), que Renfe afronta "un momento de oportunidades" en torno a la movilidad sostenible. Aunque el desafío sigue siendo grande. El sector ferroviario es el que más consumo de energía hace, con un 30%. En 2050, Renfe quiere ser neutra en emisiones de CO2. Y es aquí donde Alegría ha hablado de "la paradoja sostenible" en la que se encuentra inmersa la operadora.
Cuanto mayor es la cuota de mercado de Renfe, menor es la huella de carbono del sector transporte. O dicho de otro modo por el propio Alegría, "cuanto más transporte hacemos, más hacemos por el medioambiente". Desde Renfe están seguros de que la transferencia de los modos de transporte dependientes de energías 'sucias' al ferrocarril suponen una relevante reducción neta de GEI (gases de efecto invernadero) en el sector de la movilidad.
Alegría ha confirmado que Renfe no va a comprar más trenes diésel. "No somos solo una empresa ferroviaria, sino también un proveedor de sostenibilidad", ha afirmado, en referencia, por ejemplo, a iniciativas recientes como Dōcō, con la que la compañía permite conectar en un único lugar una plataforma de transporte público urbano e interurbano y servicios privados y compartidos de transporte.
El máximo responsable de Innovación de Renfe ha adelantado las principales línea estratégicas de la compañía en 2023. Destacan eficiencia energética, la autoproducción y los nuevos combustibles como el hidrógeno verde, pero también algo que Alegría considera fundamental: "La cultura y la sensibilización tienen que formar parte de nuestra estrategia; no podemos hacer este cambio sin la sociedad".