Smart Maritime and Underwater Guardian. Ese es el nombre completo del proyecto europeo SMAUG. No, no es el dragón de ‘El hobbit’, pero sí es poderoso y, en cierto modo, también guarda un tesoro. Coordinado por Indra, la idea de la iniciativa mejorar y reforzar la seguridad de los puertos y sus rutas de entrada, mejorando la detección subacuática de amenazas y tráficos ilícitos.
«Este proyecto representa un avance significativo en la seguridad marítima porque no solo fortalece la seguridad, sino que también promueve la cooperación internacional en la lucha contra actividades ilícitas en el entorno marítimo», declara Juan Román Martínez, responsable del proyecto Smaug de Indra.
Así, Smaug detectará, rastreará y monitorizará movimientos y productos potencialmente ilegales y dañinos que ingresen a los puertos y costas de la Unión Europea. Y lo harán a través de una solución llamada iSIM, original de Indra, que es capaz de combinar la gestión de seguridad, los sistemas avanzados de detección submarina y las embarcaciones de vigilancia.
Pero ¿por qué es importante este proyecto? La cuestión es que más del 80% del comercio mundial se realiza por vía marítima. Por ello, «la circulación continua de embarcaciones exige que los procesos de seguridad portuaria sean robustos y efectivos, especialmente para monitorear y detectar actividades legales e ilegales en puertos, zonas costeras y fronteras. Las tensiones geopolíticas, también están convirtiendo el fondo de los océanos en terreno sensible que es necesario proteger».
En qué consiste el proyecto
Para localizar amenazas submarinas hay que llevar a cabo cuatro métodos principales. El primero es el de la detección acústica. En el dossier de prensa de la iniciativa indican que en este «una serie de hidrófonos escuchan los sonidos emitidos por pequeños vehículos autónomos submarinos». El segundo es un sónar, que permite un escaneo rápido del casco y del fondo del puerto.
El tercero también es un sónar, aunque de alta resolución para inspecciones. Y sirve, sobre todo, «para inspeccionar objetos en aguas con poca visibilidad». El cuarto y último método, por su parte, se basa en la localización autónoma colectiva. «En esta, un conjunto coordinado de vehículos submarinos autónomos actúa de forma cooperativa», indican.
Los cuatro métodos, ayudados a su vez por inteligencia artificial, son los que permitirán detectar de forma más efectivas los peligros que pretende evitar Smaug. «Se puede mejorar la protección de infraestructuras y embarcaciones, así como la detección de buques sospechosos de realizar actividades ilegales o potencialmente peligrosas, como pueden ser los narcosubmarinos».
Por otro lado, iSIM actúa como un «núcleo de integración y análisis», capaz de procesar datos procedentes de sistemas físicos de seguridad, como hidrófonos, escáneres submarinos, enjambres de drones y vehículos autónomos, junto con sistemas de vigilancia satelital. «Asimismo —indican—, ingiere información de los sistemas de gestión portuaria, permitiendo una visión global e interoperable que optimiza la seguridad, la eficiencia operativa y la toma de decisiones en tiempo real».