Vivienda y discapacidad intelectual: innovar para convertir problemas en soluciones

Hablamos con Carlos Rivera, presidente de la Fundación Álex Rivera que, junto a la Fundación PwC, ha publicado el primer estudio que se realiza en España sobre la situación del acceso a la vivienda para personas con discapacidad intelectual
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Imagen extraída del informe de la Fundación PwC y la Fundación Álex Rivera.

La Fundación PwC y la Fundación Álex Rivera han visibilizado por primera vez datos sobre el acceso a la vivienda de personas con discapacidad intelectual. Una de las conclusiones principales del estudio pionero Construyendo hogares: el acceso a la vivienda de las personas con discapacidad intelectual (consulta el informe completo aquí), es que casi 1 de cada 2 encuestados (45,5 %) manifestó que le gustaría independizarse en una vivienda no institucional (piso propio, compartido o tutelado) y que no lo hace por motivos familiares, económicos o personales.

El informe destaca que el acceso a la vivienda es hoy un reto pendiente para la personas con discapacidad intelectual en España, “lo que hace necesario impulsar medidas que generen soluciones inclusivas por parte de instituciones y empresas”. 

La Fundación Álex Rivera nació con la misión de mejorar la calidad de vida de las personas con síndrome de Down y otras discapacidades a través de la innovación. Como explica a Innovaspain su presidente, Carlos Rivera, cuando estaban en el proceso de estructurar y ‘configurar’ la fundación, llevaron a cabo más de 125 entrevistas con entidades de los 5 continentes. “Comprobamos que existen muchas fundaciones parecidas a la nuestra, cuya labor es admirable, pero que tienen un enfoque más tradicional, centrado en la persona. Pensamos que podíamos aportar una parte más macroscópica y de innovación”. En cuanto a lo que atañe a la vivienda, se toparon con muy pocos datos accesibles y muy distribuidos. “Este trabajo nos ha permitido extraer mucha información de múltiples fuentes, organizar los datos y extraer conclusiones novedosas e impactantes”, añade Rivera.  

El 72 % de las personas con discapacidad intelectual sigue viviendo con sus familias

El documento revela que el 72% de las personas con discapacidad intelectual sigue viviendo con sus familias, influenciadas por factores como la tradición cultural o porque no existen opciones ni apoyos para poder vivir de forma independiente en una vivienda no institucional.  El informe destaca como principales causas la falta de viviendas adaptadas y accesibles, la escasez de recursos económicos y falta de oportunidades laborales de las personas con discapacidad intelectual.     

En España hay actualmente 300.000 personas con discapacidad intelectual (de las cuales 180.000 son adultos). El tipo de vivienda más utilizado es la vivienda familiar, que predomina con un 68,2%, seguida de las viviendas institucionales con un 10,4 %. Sólo el 20,3% vive de forma independiente en viviendas no institucionales, de las cuales un 5,4% son una vivienda propia. 

Un ‘idealista’ para personas con discapacidad intelectual

Carlos Rivera indica que uno de los problemas a los que se enfrentan estas personas es que no saben dónde localizar viviendas accesibles disponibles para ellas. “Ellos mismos, sus familias o las fundaciones, acuden a portales como Idealista y se topan en muchas ocasiones con el rechazo de los propietarios a alquilar su vivienda a alguien con discapacidad”. 

Para facilitar este paso, la Fundación Álex Rivera (en colaboración con una startup) lanzará en las próximas semanas un portal de vivienda 100 % específico para personas con discapacidad. “Será un espacio filtrado, donde ellos se sientan seguros en su búsqueda, con viviendas cuya ubicación estará segmentada por zonas”, apunta Rivera. En el lado positivo, menciona el compromiso creciente de algunos grupos inmobiliarios para incrementar el parque de viviendas disponibles para estos colectivos. “Hablamos de personas formales con los pagos y que, en general, se comportan muy bien”. 

Innovación como ayuda extra

Otra barrera que destaca el estudio es la demanda de apoyo personalizado para realizar actividades de la vida diaria de forma independiente. Para alcanzar la vida autónoma, las personas encuestadas hablan de tareas como la gestión del dinero, cocinar o saber qué hacer cuando enferman. Esto podría ser "fácilmente alcanzable con formación, apoyo de personal social o incluso a través de la tecnología y la inteligencia artificial”. Otra realidad a tener en cuenta es el precio elevado de estos apoyos.

En este sentido, la Fundación Álex Rivera analiza al detalle las actividades cotidianas de estas personas. “Algunas tareas precisan sí o sí del apoyo físico de otra persona. Nuestro objetivo es contrario a destruir puestos de trabajo. Pretendemos que las personas de apoyo puedan ayudar a más gente gracias a la tecnología. Llevamos un año estudiando propuestas y aplicaciones procedentes de todo el mundo, con Estados Unidos a la cabeza y colaborando con algunos expertos en IA. De hecho, ya estamos trabajando en un robot equipado con una inteligencia artificial que lo haga especialmente útil para ayudar a personas con discapacidad intelectual en la gestión de su agenda o el monitoreo a distancia. Todo ello, insisto, sin deshumanizar el trato”. 

En la ruta de la vivienda no institucional

Más datos: la tasa de desempleo para personas con discapacidad intelectual es del 80%. Entre los que trabajan, la mayoría recibe un salario inferior a 10.000 euros anuales. Sin embargo, según el informe, los modelos de vivienda no institucionales tienen un impacto positivo en la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. El documento detalla la necesidad de establecer medidas urgentes por parte del sector público para impulsar cambios significativos en la transición a modelos comunitarios e inclusivos de vivienda.

Además de un aumento del parque con precios sociales, Carlos Rivera defiende la modificación de las bases de planes de vivienda públicos para que, además de las personas con discapacidad intelectual y sus familias, “puedan acceder a ellos las fundaciones”. Ejemplos de planes que se han puesto en marcha son Estrategia Estatal de Desinstitucionalización, el Proyecto EDI, la Plataforma VIDAS o el Plan Vive. 

“En otros países de Europa como Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca, ya se han implementado con éxito modelos de viviendas no institucionales y apoyos personalizados sin instituciones”, especifica Carlos Rivera.

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